08 de Febrero del 2018

El Dilema de la Política Fiscal en América Latina

Es de conocimiento de muchos que América Latina tiene un fuerte estereotipo endémico en la mayoría de su población, siendo así, considerado el pueblo que paga menos tributos o aquel que no cumple con sus obligaciones tributarias en lo absoluto.

Primero, centrémonos en lo trascendental, ¿qué es tributar y para qué sirve? Cada ciudadano tiene una serie de obligaciones fiscales que pagar, que se deducen en contribuciones, tasas e impuestos. Lo relevante, es que la tributación se refiere al pago de cargas tributarias donde el ciudadano debe pagar al fisco un determinado monto que podrá ser directo o indirecto para que el Estado pueda reinvertir este flujo de dinero en servicios de necesidad general.

En América Latina, existen diversas razones por las cuales la gente no tributa. Un primer factor es que hay una fuerte volatilidad en la economía, y esto se enuncia a partir de la fuerte dependencia de la región, en general, a las materias primas; donde, en el caso hubiera una disminución del valor de un bien o commoditie importante para la economía, generaría una crisis, lo cual generaría la disminución en el pago de tributos. Por otro lado el aspecto, que creo es el más importante consiste en una fuerte desigualdad en la distribución del gasto.

Analicemos este segundo punto a partir de su trascendental importancia, la desigualdad en la distribución del gasto hace referencia a la existencia de una práctica común en distintos países de América, estos últimos, reparten los diversos recursos obtenidos vía los tributos, de manera inicua. Esto genera en la población una sensación de vacío y disconformidad, pues al no ver necesariamente reflejados sus tributos en algo que los favorezca, les genera una desconfianza en la clase política acompañada de una fuerte vinculación hacia otro factor común en la política latinoamericana: la corrupción. Entonces, el ciudadano de a pie verá un sector político corrupto que usa el dinero de sus tributos, supuestamente utilizados para el bien común, como un dinero más para el funcionario público. Por tanto, se hará la siguiente pregunta: ¿de qué me sirve pagar, si todo  mi dinero va para el funcionario? Esto se pone más de manifiesto con la preferencia de la población latinoamericana por pagar impuestos indirectos como los son el IGV (Impuesto General a las Ventas), que viene a ser como el IVA español en vez de pagar los impuestos directos como la declaración anual del Impuesto a la Renta. El ciudadano peruano paga además el impuesto indirecto, el cual viene incluido en bienes que necesita; por el contrario, no existe la misma disposición para hacer el pago del impuesto a la renta pues no percibe nada a cambio.

Lo antes expuesto, me ha llevado a reflexionar sobre una situación muy frecuente en mi país, específicamente en Lima, donde durante las elecciones a la alcaldía se llevó a cabo un debate sobre una frase muy usada en la población respecto al excandidato y actual alcalde Luis Castañeda Lossio, la frase menciona lo siguiente: “roba, es corrupto, pero hace obras”. ¿Qué pretendo demostrar con esto? Que, evidentemente, la población tiene un sentimiento de afinidad por ver la realización de proyectos para su beneficio, pues tributan para que el Estado otorgue la mayor cantidad de posibilidades a los ciudadanos para tener una vida medianamente aceptable.

No obstante, esto no es lo único relevante de la política fiscal en Latinoamérica, se puede decir, en general, que esta es muy débil, a tal punto que ha sido muy permisiva dejando vía libre a la generación de fenómenos como la informalidad. En la actualidad, según el Programa para la Formalización en América Latina y el Caribe (FORLAC) alrededor de un 47,7%  de la población de América del Sur y el Caribe, lo que se traduce en aproximadamente 120 millones de personas, se mueven en el sector informal. Esto nos permite vislumbrar algo importantísimo que evidencia la permisividad de la política fiscal latinoamericana y se resume en la creación de POLOS INDUSTRIALES BASADOS EN LA INFORMALIDAD. No está de más mencionar, que estos polos industriales generan más ingresos que los mismos centros comerciales. Por ejemplo, en Perú, el Polo Industrial de Polvos Azules, es un mercado basado en la venta de productos falsificados o de contrabando, que genera muchos mayores ingresos que el mejor centro comercial de Lima.

Vale preguntarse, cómo combatir este mercado informal, sabiendo que casi la mitad de Latinoamérica se encuentra inmersa en este fenómeno. El cambio NO puede ser drástico, sino progresivo y lento con políticas fiscales que incentiven la migración a la formalidad, con tasas preferenciales para la formalización, para que se pueda pensar en esta como un factor positivo que incluye una serie de beneficios. Sin embargo, estos beneficios NO deben caer en amnistías tributarias. Con esto último, me refiero a que el Estado debe ser bueno y comprensivo, pero no iluso, pues muchos ciudadanos se aprovechan de esa situación y no pagan sus tributos en espera de esa amnistía que les perdone las deudas impagas.

En resumen, la mejora de la política fiscal en Latinoamérica requiere de una reforma drástica pero progresiva, puede parecer contrario-sensu pero, a lo que me refiero, es que debe ser poco indulgente y no perdonar el no pago de tributos; sin embargo, debe de ser progresiva, pues la mitad de la población latinoamericana es parte de este fenómeno y generar un cambio tajante obligándolos a entrar al mercado de la formalidad podría tener consecuencias nocivas.

 

 

Referencias:

  • [19:34, 2/7/2018] Sergio Tafur: Gómez Sabaíni, J. C., & Morán, D. (2016). La situación tributaria en América Latina: raíces y hechos estilizados. Cuadernos de Economía, 35 (67), 1-37
  • https://www.elespectador.com/opinion/la-tributacion-en-america-latina-columna-689537
  • http://ambitoeconomico.blogspot.pe/2012/07/la-recaudacion-tributaria-en-america.html
  • http://blogs.elpais.com/eco-americano/2013/03/los-pa%C3%ADses-latinoamericanos-donde-se-pagan-m%C3%A1s-y-menos-impuestos.html

Sergio Tafur Scaglia

Estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima, décimo superior durante toda su formación académica y ex comisionado de la Comisión de Eventos de la Asociación Civil ADV Editores. Realizó sus prácticas preprofesionales en el Estudio Monroy Abogados, y actualmente está en Tafur Asesores y Consultores. Fue coordinador del Círculo de Estudios de Arbitraje de la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima.

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